ALTERNATIVAS

Miguel ?ngel Rodr?guez E.

Dr. Miguel Angel Rodriguez Echeverria

Adem?s de sus impresionantes avances t?cnicos, el siglo XX nos leg? cambios en la familia a?n m?s trascendentales.

En mi opini?n la m?s importante de esas transformaciones es la incorporaci?n cada vez m?s plena -aunque a?n incompleta- de la mujer al mundo de la pol?tica, a las empresas, a la academia; su participaci?n en la creaci?n cultural y cient?fica y la transformaci?n misma de la concepci?n de la familia que esos cambios en el rol de la mujer han generado.

Desde siempre, la vida misma de la humanidad ha dependido del sacrificado trabajo de la mujer, de su defensa de la familia, de sus acciones para la sobrevivencia y educaci?n de sus hijos y para transmitir la religi?n y los valores.

Pero vivimos por milenios una familia jerarquizada, en la cual el padre de la familia impon?a. Y estamos construyendo desde el siglo XX una nueva familia como uni?n de personas con derechos. Derechos de la mujer, derechos de los ni?os, derechos de los ancianos, derechos de las personas con capacidades especiales. ?Qui?n lo hubiera dicho hace 30 a?os! Los estados han aprobado cartas de principios sobre esos derechos.

Adem?s vivimos una ?poca de inmensa transformaci?n demogr?fica. Las familias tienen menos hijos y los viejos vivimos m?s. Adem?s cada vez las personas por extensi?n de sus estudios se incorporan con mayor edad al trabajo. La proporci?n de personas en las edades que actualmente consideramos laborales es cada vez menor y cae sobre ellas mayor peso por la atenci?n de j?venes y viejos.

Estas inmensas transformaciones y la necesidad de ordenar y evitar la violencia en una familia de personas con derechos, y no jerarquizada bajo la potestad del pater familias, han dado origen a cambios muy significativos en la legislaci?n. Por ejemplo, la Ley de Paternidad Responsable que se dio en mi gobierno y fue mundialmente pionera.

Una familia con esos derechos de sus miembros y la nueva composici?n por edades demanda cambios importantes en normas de convivencia, en las instituciones de apoyo para atenci?n de las personas adultas mayores y en oportunidades y nuevas condiciones de acceso a ciertos trabajos para estas ?ltimas.

Pero debemos ser muy cuidadosos en estas extensiones de la legislaci?n.

Es contrario al respeto de la dignidad y la libertad de las personas que el Estado pretenda sustituir a las familias en sus tareas fundamentales de transmitir la vida, los valores, las tradiciones.

Siempre es mejor que las personas m?s cercanas a los problemas y que mejor conocen su situaci?n, libremente definan sus soluciones y escojan su camino en la vida. Por supuesto, bajo las normas generales de conducta justa que protegen los derechos de los dem?s, normas que en general son de no hacer.

En este campo la tarea del Estado es normar las relaciones humanas en defensa de cada familia, y de los miembros de cada familia, protegiendo la vida, la dignidad y la libertad y supliendo los bienes p?blicos supletoriamente y de conformidad con el progreso material alcanzado por la comunidad.


Fecha de publicaci?n: 29-Feb-2016

Fuente: diarioextra.com


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