Enfrentemos con optimismo este proceso electoral, C.R. sí puede

Contamos con muchas fortalezas para el proceso electoral que elegirá el año entrante a los nuevos gobernantes.

Es cierto que vivimos las grandes incertidumbres, el desarraigo y las frustraciones que generan el cambio de época del mundo, y la antipolítica y los antagonismos que se dan en nuestro país.

Pero tenemos muchas ventajas que nos deben dar un optimismo realista. Un optimismo que nos incentive a construir, no a desatendernos y a esperar que otros hagan.

No podemos negar que el apoyo a la democracia ha disminuido. En 2010, según Latinobarómetro, el 71% de los costarricenses daba fuerte apoyo a la democracia. El año pasado bajó a 41%. Pero sigue siendo más alto que el promedio de América Latina, y según el Índice de Democracia de The Economist, somos, con Canadá y Uruguay, las únicas tres democracias plenas de América.

El Índice de Progreso Social de este año es el más alto que hemos alcanzado y ocupamos el lugar 37 entre 170 naciones. En América Latina solo nos supera Chile y nos sigue Uruguay.

En el Índice de Desarrollo Humano de NNUU, Costa Rica se ubica al país en la posición número 62 entre 193 países y en la muy destacada categoría de “Muy alto desarrollo humano”.

El Reporte Mundial de Felicidad, publicado este año con el promedio de respuestas de 2022, 2023 y 2024, señala un resultado histórico: Costa Rica está en el sexto lugar.

En el campo ambiental enfrentamos con el mundo los enormes, difíciles y trascendentales retos del cambio climático y la pérdida de biodiversidad. Pero también goza Costa Rica de ventajas muy grandes y apreciadas. Somos la única nación que ha logrado duplicar su cobertura vegetal, nuestros avances en pago por servicios ambientales son señeros y somos líderes en protección de territorios y océanos. En el campo de la producción no hemos sido tan eficientes como en los campos social y ambiental. Pero con respecto a América Latina hemos crecido más. Tenemos estabilidad fiscal y monetaria y un nivel de ingreso que nos coloca entre los países de ingreso mediano alto. Entre estos 60 países ocupamos la octava posición.

A pesar de los riesgos del populismo, del antagonismo que se ha creado y algunos cultivan, de la confrontación irrespetuosa y del debilitamiento del aprecio por la libertad, por la democracia y por el estado de derecho, Costa Rica goza de estabilidad democrática reconocida y su institucionalidad judicial, electoral, de control, política y de medios de comunicación ha demostrado su fortaleza.

Hay algunos partidos preparando programas, hay algunos candidatos preparados, hay jóvenes participando.

Esas son razones muy importantes para el optimismo y además nos generan la responsabilidad de responder a ellas. Sí, podemos aprovecharlas.

La encuesta del Centro de Investigación y Estudios Políticos CIEP de la UCR, en su estudio de abril de este año, nos informa que 68% de los entrevistados considera que el voto sí influye en los resultados del país.

Esta es una fuerza que debemos aprovechar. Enfrentemos este proceso electoral con entusiasmo y positivismo. Hay razones objetivas para ello. Y es mejor hacerlo.

En la Inauguración del Año Judicial Interamericano en 2024, cuando nuestra brillante compatriota, la jueza Nancy Fernández, asumió la Presidencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, dio una conferencia magistral espléndida el magistrado Luis Roberto Barroso, presidente del Supremo Tribunal Federal de Brasil. Al terminar su exposición, dijo: “El optimismo no funciona. Nada documenta que él haga la vida ser mejor. Pero el pesimismo funciona, él hace la vida peor. Entonces es mejor ser realista con una visión constructiva”.

Claro que el pesimismo hace la vida peor. Sufrimos hoy por lo que puede ser que nunca se dé o que podamos fácilmente remediar.

Y, corrijo yo, el optimismo, cuando hay razones para considerar que se puede salir adelante, también funciona. Nos da energía y fortaleza para vencer los posibles obstáculos y dificultades.

Costa Rica sí puede.

Miguel Angel Rodríguez E.

Ex Presidente de Costa Rica
Ex Secretario General de la OEA
Economista, abogado, político.
Esposo, padre, abuelo.

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