Después de 25 años de sufrimiento, gratitud

El pasado viernes 29 de mayo el Tribunal Penal del II Circuito Judicial de San José leyó el por tanto de los casos de reaseguros, y declaró unánimemente mi absolutoria por certeza, 25 años después de iniciada esa investigación.

Es muy importante recalcar lo que literalmente expresó la Sra. presidenta del Tribunal: “Indican el Ministerio Público y los querellantes que con ocasión de esta estructura Uds. (se dirige a los indiciados) formaron un plan criminal liderado por don Miguel Ángel Rodríguez del que no existe una sola prueba en el expediente, ni legal ni ilegal, de que esto fuera así para extraer y disponer de fondos públicos”.

Eso demuestra de manera contundente la improcedencia de haberme sometido a este cruel proceso.

Cuando al terminar esa audiencia los medios de comunicación me pidieron declaraciones y me preguntaron que había sentido al escuchar esa contundente absolutoria, mi respuesta fue que en primer lugar el enorme dolor de que Lorena no estuviera a la par mía gozando de esa reivindicación familiar, y después que había sentido profunda gratitud, admiración por el coraje y un doloroso lamento. Y expliqué esos sentimientos.

No es necesario justificar mi consternación por la ausencia de Lorena que hacía dos meses y medio había muerto, que había vivido el dolor de esos 25 años de persecución y que no podía estar conmigo y con nuestra hija Ana Elena, quien me confortó ese viernes.

Pero sí considero oportuno explicar a mis amables lectores las razones de tener en mi corazón sentimientos de gratitud, admiración y lamento, de manera similar a como esa tarde lo comenté con los y las periodistas.

Gratitud a Dios, que nos dio a mi familia y a mí fortaleza y fe para sobrellevar la carga de rechazo, de humillación, de incertidumbre, de costos, de debilitamiento que significaron esos 25 años.

Gratitud a mi familia que en a pesar de sus penas me dio permanente apoyo y razones para ser feliz en medio de la prueba.

Gratitud a mi abogado Cristhian Arguedas que por años con excelencia profesional y muy intensa amistad me defendió. Gratitud, a los magníficos abogados y amigos Rafael Gairaud y Eduardo Araya quién tristemente murió durante este proceso, que por muchos años fueron magníficos defensores.

Gratitud a mis amigos y a personas que no conocía, pero que ante el dolor y las dificultades que vivíamos nos regaló sonrisas y esperanza.

Gratitud a quienes, mareados por la manipulación del gobierno, el fiscal general de entonces y algunos medios de comunicación me condenaron como al peor de los delincuentes, pero que con el pasar del tiempo valerosamente reflexionaron y me han dado su afecto.

En otras publicaciones explico mis sentimientos de admiración por el coraje y mis lamentos.

Ya antes de esta sabia resolución judicial publiqué hace dos semanas dos artículos uno en esta misma columna ( https://www.diarioextra.com/noticia/reformar-la-justicia-mas-alla-de-los-magistrados/ https://delfino.cr/2026/05/algunas-reformas-necesarias-en-el-poder-judicial ) con algunas propuestas concretas de reformas a procedimientos penales, a gestión de los despachos y al uso de recursos del Poder Judicial para evitar que otras personas sufran en Costa Rica un vejamen como el que nosotros hemos vivido.

“El enorme dolor de que Lorena no estuviera a la par mía”.

Miguel Angel Rodríguez E.

Ex Presidente de Costa Rica
Ex Secretario General de la OEA
Economista, abogado, político.
Esposo, padre, abuelo.

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