Los Expresidentes defendemos el prestigio de nuestra democracia y su gran valor para el bienestar de los costarricenses
Ante las manifestaciones que se dieron en varias naciones de nuestro hemisferio que ponían en duda la solidez de nuestra democracia republicana, quienes tuvimos el honor y el deber de dirigir los destinos de nuestra nación desde 1986 hasta 2022, nos sentimos obligados a salir en defensa de la verdad de los hechos el pasado día 21 de noviembre en curso.
Nuestra institucionalidad democrática es extraordinariamente buena. Y su prestigio internacional es un gran activo nacional.
Es un activo poderoso que nos hace ser respetados en el mundo por nuestros procesos electorales, por el estado de derecho, por la división de poderes, por el respeto a la libertad de los ciudadanos y de sus derechos humanos.
Es un enorme beneficio para los costarricenses disfrutar de esta institucionalidad.
Un beneficio directo porque es base de nuestra convivencia pacífica, de la posibilidad de cambio ordenado y de la estabilidad social.
Es un beneficio indirecto porque da confianza a nacionales y a extranjeros en nuestra sociedad, lo que promueve inversión y genera oportunidades de progreso a nuestros habitantes.
Por eso no debemos permitir que se erosione nuestro prestigio internacional como una respetable democracia plena.
Reproduzco a continuación ese comunicado de quienes servimos en la Presidencia de la República por 36 años:
A la opinión pública internacional y en defensa de la democracia de Costa Rica
En las últimas horas se han emitido manifestaciones por parte de personas extranjeras de alto rango político, cuestionando procedimientos constitucionales y decisiones de autoridades electorales de Costa Rica y por ende, poniendo en duda la solidez de la democracia de nuestro país. Si bien nosotros mismos hemos expresado preocupación por nuestra democracia ante los ataques sin precedentes contras las instituciones republicanas por parte de las autoridades del actual gobierno, las razones que preocupan a quienes se han manifestado desde el exterior, no son las correctas.
Ante ello, nosotros, Expresidentes de la República electos democráticamente por tres diferentes partidos políticos que hemos servido en ejercicio de la Presidencia desde 1986 hasta 2022 nos sentimos obligados a aclarar lo siguiente:
La Constitución Política de Costa Rica establece el deber de imparcialidad absoluta de las autoridades de gobierno en el proceso electoral. En el caso de los más altos cargos, como el Presidente de la República y sus ministros, su única participación electoral válida es el ejercicio del voto secreto el día de las elecciones (Artículo 95 inciso 3 constitucional y 146 del Código Electoral).
Esta limitación del margen de participación política a quienes ejercen el poder, al punto que ni siquiera se nos permite ostentar pertenencia a un partido político, es a la vez una garantía de libertad electoral de los ciudadanos con 98 años de tradición en el ordenamiento jurídico costarricense. Nos ha sido aplicada a todos los que hemos gobernado este país, sin excepción. Durante nuestros respectivos mandatos procuramos el respeto a la norma y los ciudadanos ejercieron el derecho de denunciar cualquier desvío que observaran de nuestra parte, ante lo cual las autoridades electorales siempre reaccionaron de manera diligente.
La entidad llamada a conducir el proceso electoral es el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) el cual tiene “el rango e independencia de los Poderes del Estado” (Artículo 9 Constitución Política) y constitucionalmente le corresponde “Interpretar en forma exclusiva y obligatoria las disposiciones constitucionales y legales referentes a la materia electoral” (Artículo 102 Constitución Política).
Ante diversas denuncias presentadas por violación al precepto de beligerancia política en contra del actual Presidente de La República, el TSE ha solicitado al Poder Legislativo, conforme lo establece el artículo 270 del Código Electoral, levantar el fuero de inmunidad para iniciar un proceso de investigación por parte de las autoridades electorales. Este procedimiento contempla garantías rigurosas que incluyen la posibilidad de descargo por parte del Sr. Presidente Chaves, y una votación calificada, evitando así su politización.
Costa Rica es la más antigua democracia ininterrumpida de América Latina y una de las pocas democracias plenas del mundo. La solidez, independencia y profesionalismo de sus instituciones electorales han sido reconocidas a nivel internacional de lo cual dan crédito los informes de las misiones de observación electoral de la Organización de Estados Americanos (OEA) que el país ha recibido de manera ininterrumpida desde 1962.
Por todo lo anterior hacemos un llamado a la comunidad internacional a no precipitarse emitiendo juicios a partir de versiones tendenciosas sobre nuestras autoridades electorales. Vivimos momentos en que las tensiones políticas por un proceso electoral que se avecina se prestan para que algunos actores políticos locales que participan en la contienda, busquen provocar el desprestigio y desacreditación del proceso electoral.
San José, Costa Rica, 21 de noviembre de 2025
Oscar Arias Sánchez: Presidente 1986-1990 y 2006-2010
Rafael Angel Calderón Fournier: Presidente 1990-1994
José María Figuere: Presidente 1994-1998
Miguel Ángel Rodríguez Echeverría: Presidente 1998-2002
Abel Pacheco de la Espriella: Presidente 2002-2006
Laura Chinchilla Miranda: Presidenta 2010-2014
Luis Guillermo Solís Rivera: Presidente 2014-2018
Carlos Alvarado Quesada: Presidente 2018-2022