Gracias Dios, gracias personal del San Juan de Dios, gracias CCSS
Escribo esta columna con el corazón impaciente por explotar de alegría y gratitud. La escribo la víspera de nuestras trascendentales elecciones de ayer cuyo resultado final me angustia porque no conozco cual será el camino que tomará nuestra amada patria.
Así que no es ese tan importante evento el que me causa esos sentimientos.