Una Presidenta de todos los costarricenses

Doña Laura Fernández ha sido electa nuestra Presidenta, la Presidenta de todos los costarricenses.

Ha sido designada para dirigir la nación en el próximo cuatrienio por una muy grande mayoría de los costarricenses, como no lo hemos sido ningún mandatario desde la elección de don Luis Alberto Monge en 1982.

Y los electores la apoyaron con una buena mayoría en la Asamblea Legislativa, de nuevo inédita desde 1982.

Doña Laura es una mujer con una valiosa carrera en tareas públicas. Brindó prolongados servicios técnicos en el Ministerio de Planificación, fue asesora en la Asamblea Legislativa, funcionaria de alto nivel en la Municipalidad de Cartago, Ministra de Planificación y luego y ahora Ministra de la Presidencia.

Es la Presidenta Electa en un proceso marcado por la honda fragmentación de un pueblo dividido entre quienes la apoyaron con su campaña de darle continuidad a la acción gubernamental para realizar un profundo cambio, y quienes la adversamos preocupados por una centralización del poder político en la presidencia, que debilitase nuestro estado de derecho.

La Presidenta Electa doña Laura Fernández encara la tarea de gobernarnos los próximos 4 años, durante los cuales ocupará el púlpito presidencial, y su estilo tendrá una enorme trascendencia para determinar el clima de la opinión pública nacional, y las relaciones de los poderes del estado entre sí y con las organizaciones de la sociedad civil y política costarricense.

Estoy seguro de que la Sra. Presidenta sabe que podría obtener mejores resultados de su gestión si ella se desarrolla en un clima de cordialidad y entendimientos.

Una parte distintiva esencial de un gobierno es la manera como ejerce la presidencia la persona electa por el pueblo, el estilo de gobierno.

La Señora Presidenta Fernández con el estilo que escoja determinará su capacidad para unir las fuerzas políticas y sociales en favor de sus propuestas de políticas públicas.

Lo ilustro con un ejemplo para lo cual recurro a mí artículo “Ciudad Gobierno y Terminal de Cruceros y Marina” publicado el 3 de junio de 2024, del cual adapto los siguientes párrafos.

Dije entonces:

“Son dos proyectos importantes y convenientes.” …

“realizar proyectos de la magnitud de estos dos con el procedimiento habitual dificultaría contar con las ventajas de gozar de esta solución por muy largo tiempo. Además, los sometería al vía crucis de las modificaciones y atrasos que desdichadamente se generan con los cambios políticos.”

“Tomaría un muy prolongado período que el gobierno diseñe los proyectos con todo el detalle de planos constructivos, busque financiamiento y luego licite las obra, pues ese es un proceso muy largo, lleno de trámites y atrasos” …

“Ambos proyectos se encuentran estancados.”

“El Poder Ejecutivo ha planteado procedimientos que no cumplen con las obligaciones constitucionales y legales que rigen la contratación pública y la Contraloría General de la República los ha frenado.”

“Es necesario, conveniente y urgente efectuarlos. Y se debe proceder con respeto a la normativa y a la institucionalidad…”

Señalé entonces ingenuamente mi propuesta basada en la solución costarricense de prever y acordar:

“Establecer una comisión de muy alto nivel con un representante del gobierno, otro de la contraloría, uno del Colegio de Ingenieros y Arquitectos y otro del Colegio de Abogadas y de Abogados que trabajen a tiempo completo y en un plazo de un mes propongan una vía expedita que permita de conformidad con las leyes de contratación pública seguir adelante con los proyectos, para construirlos en un breve plazo.”

Agrego ahora: y que la Asamblea Legislativa apruebe con apoyo de una buena parte de las diputadas y diputados de oposición un procedimiento muy expedito para tramitar las reformas legales que sean necesarias.

De esta forma ambos proyectos podrían terminarse en el cuatrienio de doña Laura.

Este es un ejemplo de las ventajas que se obtendrían para la Sra. Presidenta Electa y su Gobierno, y principalmente para el país, con un estilo de gobierno abierto a negociar y buscar soluciones y no a confrontar.

Miguel Angel Rodríguez E.

Ex Presidente de Costa Rica
Ex Secretario General de la OEA
Economista, abogado, político.
Esposo, padre, abuelo.

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Gracias Dios, gracias personal del San Juan de Dios, gracias CCSS