Sector Vivienda y Asentamientos Humanos - 1999
El Sector Vivienda está conformado por las siguientes instituciones:
Ministerio de Vivienda y Asentamientos Humanos
Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo
Banco Hipotecario de la Vivienda
La crisis del sistema financiero de la vivienda, específicamente los entes del sector cooperativo, obligó a las autoridades del sector a replantear sus metas y redefinir sus objetivos para 1999. La situación vivida impidió alcanzar las metas de entrega de bonos para la construcción de vivienda de interés social, y los esfuerzos se concentraron en el rescate y saneamiento del sistema financiero de la vivienda. Así, aunque se entregaron 6.602 bonos, el BANHVI reservó a finales de 1999 los recursos necesarios para la entrega de 4.000 bonos adicionales necesarios para enfrentar la presa de las cooperativas. El reordenamiento del sector vivienda generó las condiciones necesarias para que en este año 2000 los jerarcas del sector se comprometieran a la entrega de 15.060 bonos de vivienda. Esto, aunado a la baja en las tasas de interés, hace augurar un muy buen año para la industria de la vivienda en nuestro país.
A pesar del marcado incremento en los recursos disponibles, en 1999 la distribución del Bono de Vivienda se vio afectada por tres factores fundamentales:
Parte de los recursos del FOSUVI debieron dirigirse a cumplir con los compromisos del pago de intereses y amortización de los Bonos Tasa Real (BTR) emitidos en 1996, lo cual limitó la disponibilidad de recursos para entrega de Bonos de Vivienda. Durante 1999 el monto de recursos destinado al pago de estos compromisos ascendió a ¢5.540 millones, el equivalente a aproximadamente 4.600 Bonos de Vivienda; como resultado de esta situación fue necesario reprogramar la meta de entrega de Bonos de Vivienda para 1999 a un total de 10.448.
Debido a la detección de importantes deficiencias en el sistema de asignación de los Bonos, el Banco Hipotecario de la Vivienda (BANVHI) se vio incentivado a realizar una revisión del proceso de tramitación y aprobación del subsidio, ello con el objetivo de garantizar que este beneficio sea otorgado en forma más eficiente y de manera exclusiva a aquellas familias que realmente lo requieren. Obviamente, este aspecto redujo la velocidad de asignación del subsidio.
Finalmente, los problemas en el sector cooperativo también generaron efectos negativos en la operación de este programa durante 1999. En este sentido, la incertidumbre en relación con la correcta utilización de los recursos dirigidos al otorgamiento del bono de vivienda, hizo necesario retener el pago de gran cantidad de operaciones que habían sido tramitadas a través de estos entes.
Como ejemplo de la importancia que tuvo la revisión de los expedientes, en 1999 se realizó el estudio a unos 5.503 casos de bonos asignados en años anteriores. Dentro de estos casos, se rechazaron un total de 3.087 expedientes (el 56.1% de lo revisado) pues no cumplían con los requisitos necesarios para calificarse como beneficiario del Bono de Vivienda y por lo tanto, hubieran sido mal asignados en lugar de entregarle este apoyo a familias que realmente lo necesitaban.
Como respuesta a los problemas vividos, el INVU inició un proceso de reestructuración durante 1999, con lo que se ha logrado reducir el tiempo de aprobación de trámites de urbanización de 10 días en 1998 a 5 días en 1999, y de 5 días a cuatro días en la aprobación de trámites para permisos de vivienda, además de mejorar su eficacia y eficiencia en el cumplimiento de sus objetivos.