ALTERNATIVAS

Hace unas pocas semanas presencié un pequeño acontecimiento que me ejemplarizó una de nuestras mayores virtudes: la tolerancia; y a la vez evidenció uno de nuestros más costosos defectos: el irrespeto al tiempo de las demás personas.
Las visitas de nuestros hijos y nietos al país siempre son motivo de muy especial alegría. Gracias a Dios tanto Andrés y Vanessa como Ana Elena -mientras vivió fuera de Costa Rica- siempre han hecho esfuerzos por visitarnos y para que sus hijos no pierdan sus maravillosas raíces ticas. Aprovechando una visita de Andrés salimos a almorzar con dos amigos comunes muy apreciados a un centro comercial que cuenta con un edificio de aparcamientos de varios pisos.
Después de disfrutar de la agradable compañía de nuestros amigos, Andrés fue a recoger el carro para llevarnos a cada uno de vuelta a nuestros hogares.
Pasaba el tiempo y no aparecía. Y nos fuimos a buscarlo.
Resulta que al inicio del descenso de uno de los pisos del estacionamiento una señora se había abierto mucho, se salió de su carril y golpeó un costoso carro.
Estaban en un lugar privado. Solo había daños materiales a los vehículos. Pero la señora se negó a arreglar entre ambos conductores el accidente y exigió que se llamara a los representantes de las aseguradoras y a un oficial de tránsito.
Los representantes del estacionamiento no sabían cómo resolver el problema.
Mientras tanto muchos vehículos -incluido el nuestro- hacían fila esperando poder salir del estacionamiento.
La fila se fue alargando. Los conductores salían de sus vehículos y se acercaban para ver cuál era la causa de la paralización de la circulación.
Al poco rato quienes allí estábamos esperando empezamos a compartir. Algunos se fueron a comprar helados y volvieron a saborearlos mientras otros se los envidiaban.
Pero todos tranquilos, entretenidos, pacíficos. Claro que conforme pasaba el tiempo el disgusto por no poder circular se fue generalizando. Llegaron los representantes de las compañías aseguradoras, tomaron fotos y nota de lo ocurrido.
Pero la conductora exigía que debía llegar un oficial del tránsito.
Claro, no estábamos en una vía pública.
Cuando finalmente llegó el oficial indicó que no podía hacer nada ni siquiera tomar nota de los hechos porque estábamos en un sitio privado. Se necesitaba una carta del administrador del edificio que aceptara su intervención.
Un buen rato después llegó la nota que el oficial solicitó, hizo un parte, y todos nos montamos en los vehículos y con dos horas de atraso partimos para nuestros destinos.
Fabulosa la actitud tolerante de los conductores y pasajeros de los vehículos atascados. Se había hecho realidad nuestro genial PURA VIDA. Incluso cuando muchos se impacientaron con toda razón por la sinrazón de aquel largo atraso nadie fue grosero, no hubo reclamos fuertes y menos imprecaciones contra la señora conductora causante del accidente y de mantener cerrado el tránsito, ni contra las autoridades del parqueo.
Pero es lamentable el irrespeto al tiempo de los conductores apresados por no mover los automóviles y resolver el accidente entre los dueños de los vehículos colisionados.
Lo primero es una maravillosa virtud de nuestra manera de ser.
Lo segundo es un defecto costoso.
Irrespetar el tiempo de las demás personas es irrespetar parte de sus vidas. Vivimos en el tiempo, que es mucho más que oro, es vida. Irrespetamos el PURA VIDA de nuestros semejantes cuando no somos considerados con su tiempo.
¿Cómo es posible que haya tanta impuntualidad entre nosotros? ¿Cómo es posible que por un accidente solo con daños materiales los vehículos se queden en media calle y causen atrasos a decenas y centenas de otras personas que transitan por esa vía?
Es una falta de caridad con los demás, y además es muy costoso pues se pierde productividad de las personas ofendidas por el irrespeto a su tiempo, a su vida.
El PURA VIDA es muy bueno dada esa falta de respeto por el tiempo, la vida, de los demás. Pero ¿será el PURA VIDA causa parcial de ese irrespeto?
Superemos el irrespeto y vivamos mejor el PURA VIDA.
Expresidente de la República
Fecha de publicación: 13- Octubre-2025
Fuente: diarioextra.com