Un papa pastor para una sociedad resquebrajada
El papa Francisco entregó su alma al Señor en la semana en la que la Iglesia conmemora la Resurrección de Cristo. Resucitó el papa Francisco a la vida eterna cumpliendo hasta el último momento su vocación de pastorearnos a los fieles católicos y a toda la humanidad.
La vida, la prédica y las acciones del papa Francisco iluminan el camino que debemos seguir para curar las heridas de nuestras sociedades atolondradas y confundidas por el cambio de época que vivimos y enfrascadas en dolorosos y destructivos antagonismos.