Después de 25 años, mis lamentos
¡Claro que lamento el sufrimiento que mi familia, mis amigos y yo hemos vivido por la injustificada persecución que por más de dos décadas he padecido! Pero igualmente lamento la pérdida de confianza en el Poder Judicial que indebidos procederes acarrean a nuestro sistema de justicia. Lo lamento profundamente.