Pagar los costos y disfrutar las ventajas del cambio demográfico
El justamente muy bien reputado demógrafo Luis Rosero Bixby publicó hace unos días en La Nación el artículo “El Lado bueno de la caída de la natalidad”. Señala aspectos muy importantes de los que no solo debemos aprovecharnos para mejorar el bienestar nacional dada la transformación demográfica en que estamos insertos, sino también que nos sirven para atender paulatinamente al menos alguna parte de los costos que representa el envejecimiento de la población, y la futura caída de la proporción de la población que podrá integrarse a la fuerza laboral.