La inseguridad atenta contra nuestra paz, contra nuestra felicidad, contra nuestro progreso
En esta columna Disyuntivas en La República publiqué la semana pasada mi comentario “Nuestra felicidad depende de la libertad y del apoyo social. Depende del PURA VIDA”. En ese comentario se destaca nuestra extraordinariamente buena posición en el ranking de felicidad que nos ubica en sexto lugar de las naciones más felices entre las 147 analizadas, lo que no responde a nuestra capacidad productiva. Hay 44 naciones con mayor nivel de PIB por habitante y menor expresión de su felicidad.