Mi gratitud al PUSC por un desagravio que me debía
En la Asamblea General del PUSC recibí con profunda emoción un inesperado desagravio por la injusticia cometida en 2004, cuando fui expulsado de mi partido. El gesto despertó recuerdos dolorosos, pero también una enorme gratitud y la convicción de que debemos preservar nuestra memoria histórica, reconocer los errores y recordar de dónde venimos para saber hacia dónde vamos.