Disyuntivas

Dr. Miguel Angel Rodriguez Echeverria

Apareció ya en nuestro país la mutación del SARS-CoV-2 llamada brasileña o de Manaos. Esta cepa del virus se estima entre 1,4 y 2,1 veces más contagiosa.

En Estados Unidos las cepas descubiertas en Inglaterra, en California y en Nueva York han vuelto a acelerar la propagación del COVID-19 que ha aumentado un 30% en comparación a su más bajo número de contagios en marzo.

Esto se ha dado a pesar de la acelerada campaña de vacunación que ya ha alcanzado un 20% de su población con la aplicación de 52 dosis por cada 100 habitantes.

Chile es el país con la tercera mayor proporción de población vacunada del mundo, con 60 dosis aplicadas por cada 100 habitantes, solo detrás de Israel y Emiratos Árabes Unidos, pero ha experimentado en las últimas semanas una explosión de contagios que en mucho se atribuyen a la cepa descubierta en Manaos.

Se requiere una proporción mucho mayor a la alcanzada por EEUU y por Chile para contener los contagios, y nosotros vamos muy atrás con solo 10 dosis aplicadas por cada 100 habitantes. Es cierto que la mayor limitante es la provisión de las vacunas, pero con lo que hemos recibido podríamos ir mejor.

En nuestro país el 2 de marzo el número de contagiados semanales fue de 2374, esa cifra ha venido aumentando cada semana para cerrar en 3579 el 6 de abril.

Estos hechos exigen acelerar todo lo que sea posible el proceso de vacunación.

Hace 3 semanas señalé que la vacunación era lenta y que no tenía sentido suspender la aplicación de primeras dosis dado el inventario disponible.

Para esa fecha el país había recibido 557.115 dosis. A la fecha de suspensión de primeras dosis se habían aplicado 190.088 primeras dosis y 57.994 segundas inyecciones. Basta una simple resta para calcular que se necesitaban 132.094 dosis para completar con la segunda aplicación a todos los que ya habían recibido la primera, pero no la segunda. Eso quiere decir que había un sobrante adicional de 176.939 dosis de modo que se podían aplicar la mitad de ese monto (88.469) primeras dosis reservando un monto igual para asegurar la aplicación de la segunda.

Acertadamente el gobierno cambió la política de reservar en inventario 3 semanas de suministro de vacunas, que hace muy poco sentido pues para asegurarse frente a suspensiones de los envíos basta con reservar el numero faltante de vacunas para completar la segunda dosis a quienes ya han recibido la primera.

Desdichadamente los números no muestran que se haya aplicado esa política.

Al pasado 6 de abril se habían recibido 865.995 vacunas, de las cuales se habían aplicado 291.368 primeras dosis y 213.562 segundas dosis. De modo que para completar las segundas vacunaciones lo que faltaba el martes pasado eran 77.806 dosis. Eso deja disponible un inventario de 283.259 vacunas con un crecimiento de 106.320 unidades. Podrían estar vacunadas con primeras dosis 141.630 personas más ¡El inventario excedente es mayor ahora que hace 3 semanas!

El retardo en el uso de esas vacunas no se puede válidamente justificar ni por las restricciones de envío de la casa fabricante (ya están en el país) ni por dificultades de distribución cuando hay muchísima población no vacunada (460.000 personas) del grupo al que por edad se está dando prioridad para vacunar.

Miguel Angel Rodríguez

Ex Presidente de la República

Fecha de publicación: 12-Abril-2021

Fuente: La República


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