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PobreEl mejor 

Disyuntivas

Dr. Miguel Angel Rodriguez Echeverria

La inmensa ignorancia sobre el desarrollo de la pandemia que sufrimos, y sobre sus perjuicios econ髆icos y sociales, hace a鷑 mayor el desconocimiento sobre las maneras m醩 adecuadas de volver a la normalidad y sobre las condiciones econ髆icas que viviremos pasada la crisis de salud. Pero me atrevo a plantear algunas reflexiones muy generales sobre la recuperaci髇 de 搇a normalidad y posteriormente pretendo hacerlo sobre el mundo del ma馻na. El objetivo es que todos contribuyamos a generar opini髇 sobre temas que nos pueden facilitar evaluar las acciones que hoy se deben tomar.

Partimos de un hecho cierto: el mundo y Costa Rica somos hoy m醩 pobres que antes de la pandemia, y seremos m醩 pobres que hoy cuando termine el contagio masivo que sufre la humanidad. Nuestro PIB per c醦ita probablemente caer este a駉 m醩 de un 3%. Este empobrecimiento lo genera en primer t閞mino la propia enfermedad con su afectaci髇 directa a la fuerza laboral; en segundo lugar, las medidas de distanciamiento social por la paralizaci髇 o disminuci髇 de la producci髇 que en determinados sectores provocan; en tercer lugar nos empobrecer韆mos -aunque no nos hubiera nunca llegado esta epidemia- por sus efectos en la econom韆 mundial; y lo afectan tambi閚 positiva y negativamente las pol韙icas p鷅licas que se siguen frente a la enfermedad y a sus secuelas econ髆icas.

Las condiciones concretas que en Costa Rica enfrentaremos estar醤 en buena parte determinadas por la condici髇 de arranque de nuestra econom韆 antes de la pandemia, las cuales nos muestran fortalezas en el acervo de reservas, la solidez del sistema financiero, la baja expectativa inflacionaria, la estabilidad del tipo de cambio y la diversidad y profundidad de nuestras exportaciones de bienes y servicios. Pero a la vez nos se馻lan una muy fr醙il situaci髇 fiscal, que incluso produjo recientemente una baja en la calificaci髇 de Moody磗 de nuestra deuda externa; una producci髇 con un bajo crecimiento que est por debajo su de su tasa natural y que se viene desacelerando desde 2015 y que el IMAE indica que -despu閟 su aceleraci髇 en el segundo semestre del a駉 pasado- del crecimiento de nuevo disminuy en enero y febrero de este a駉; un desempleo y una informalidad inusualmente altos y crecientes y la muy fuerte afectaci髇 del turismo, cuya recuperaci髇 es esencial para volver a una cierta normalidad.

Otros factores determinantes de nuestra situaci髇 posterior al COVID-19 son el tiempo que se tarde en llegar a la terminaci髇 de los contagios masivos y la capacidad que tengamos para reiniciar los contactos sociales sin generar una segunda ola de la epidemia, las acciones gubernamentales que se han tomado y se est醤 adoptando frente a la pandemia y las condiciones en que quedar醤 nuestros principales socios comerciales.

He venido insistiendo en la necesidad de tener claridad en el orden de prioridades de la acci髇 gubernamental y en tomar muy en consideraci髇 los efectos futuros de las acciones que para mitigar la enfermedad y el empobrecimiento se toman hoy. Para poder hacerlo con alguna racionalidad es preciso, a pesar de nuestra ignorancia, vislumbrar cu醤do y c髆o se dar la salida del distanciamiento social.

Las respuestas son muy difusas y ni siquiera sabemos medir cuando ser el momento m醩 apropiado para iniciar la apertura camino a la normalidad, por que desconocemos cuanta gente se ha infectado y cual es la tasa de trasmisi髇 del COVID-19. Tomando en consideraci髇 las experiencias de los pa韘es que iniciaron el contagio de este coronavirus antes que nosotros, pareciera probable que si se logra aplanar la incidencia de la epidemia -como parece que se va logrando- podr韆mos iniciar la normalizaci髇 a fines de mayo o en junio.

縑amos a estar preparados cuando llegue ese momento?

Sabemos que la liberalizaci髇 del distanciamiento social, probablemente por regiones, ser m醩 complicada de lo que ha sido imponer las restricciones a la sociabilidad. Tambi閚 que deber ser paulatina y controlada para evitar una segunda ola que vuelva a demandar riguroso aislamiento y nos empobrezca a鷑 m醩.

Tambi閚 sabemos que ser韆 muy costoso atrasar la liberaci髇 de parte de la fuerza laboral para que se reanuden actividades productivas hoy cerradas, cuando llegue el momento oportuno para hacerlo.

Para lograr una apertura exitosa el planeamiento de esa etapa debe ser muy adecuado y es de esperar las autoridades lo est閚 preparando con un equipo que incluya personas de excelencia profesional en muy diversas ramas, y con la mayor colaboraci髇 posible de los entes internacionales (El BID tiene un grupo trabajando en este tema, y 揺stoy seguro el Banco Mundial tambi閚), de la academia (nacional y mundial) y de empresas que operan en el pa韘 y tienen conocimientos y experiencia en 醨eas relevantes de salud y tecnolog韆. Se necesita el conocimiento y el intercambio de profesionales muy diversos para acertar entre tanta ignorancia.

Adem醩, para cuando sea el momento de la apertura deber韆mos tener ya disponible la ampliaci髇 de instalaciones y el aprovisionamiento de equipos y personal entrenado que permitan al sistema hospitalario atender la cantidad de pacientes que se est presentando. Eso no ser f醕il. La competencia entre las naciones m醩 poderosas para equiparse se est dando de manera desalmada y contra las reglas del comercio internacional. Como si eso fuera poco, varios pa韘es industrializados han impuesto inexcusables prohibiciones de exportar suministros m閐icos requeridos para la buena atenci髇 de los pacientes y la protecci髇 del personal de salud. Esas acciones atentan contra necesidades b醩icas de la mayor韆 de los pa韘es, y deben ser enfrentadas vigorosamente por medios de acci髇 internacional.

Para ir restableciendo la producci髇, la liberaci髇 gradual de los trabajadores en una primera etapa demandar contar con una capacidad de realizaci髇 de pruebas del COVID-19 que haga posible constatar que las personas que se incorporan a la vida normal est閚 libres de este coronavirus. En las condiciones indicadas, alcanzar esa posici髇 en un par de meses es una tarea nada f醕il.

Bien ha hecho el Sr Presidente Alvarado en invocar la ayuda de la Organizaci髇 Mundial de la Salud para que intervenga a fin de facilitar a los pa韘es m醩 vulnerables el acceso a pruebas, medicinas y vacunas contra covid-19. Creo que en esta misma direcci髇 y utilizando la ventaja que nos brinda el buen nombre de Costa Rica en la Organizaci髇 Mundial del Comercio (a pesar del aguacate), tambi閚 se deber韆 pedir la intervenci髇 de esa entidad para facilitar nuestro acceso a esos instrumentos indispensables para una exitosa vuelta a la normalidad. Como ha se馻lado Bill Gates la primera medida que los l韉eres mundiales deben tomar es: 揳segurarse de que los recursos mundiales para luchar contra la enfermedad est閚 distribuidos eficazmente; me refiero a las mascarillas, los guantes y las pruebas diagn髎ticas. Esperamos que, al final, haya bastantes para todos, pero mientras el suministro mundial sea limitado, tenemos que tomar decisiones inteligentes. Por desgracia, en estos momentos no siempre se est haciendo. Y deben hacerlo porque como tambi閚 en los indica: 揳yudar a los dem醩 no solo es correcto, sino que es inteligente.

Se necesitar tambi閚 la informaci髇 del expediente de salud de la CCSS para que las personas m醩 vulnerables sigan en aislamiento y protegerlas asegurando su distanciamiento social.

Adem醩, en esta primera etapa ser necesario mantener la eficiencia y el sacrificado y excelente funcionamiento de los servicios de salud, para atender los casos de COVID-19 que se seguir醤 presentando, y afinar el sistema de seguimiento para determinar los posibles contagios causados por cada paciente, de modo que se pueda seguir controlando la magnitud del impacto epid閙ico y se asegure no sobrepasar la capacidad de atenci髇 del personal de salud, de respiradores, campos en cuidados intensivos y medicinas.

Este 鷏timo punto ser una especial limitaci髇, por una parte, por no haberse completado la conectividad del pa韘 especialmente en las zonas m醩 alejadas, por la pobre ejecutoria de los recursos destinados a ese fin provenientes de la apertura del monopolio de telecomunicaciones, y por las limitaciones tecnol骻icas que dificultan usar los mecanismos sofisticados empleados en algunas naciones asi醫icas. En esas naciones se act鷄 con informaci髇 del celular de cada persona que registra los celulares de otras personas con las que ha tenido contacto. De esa manera se determina los posibles contagios producidos por cada persona que sufre el COVID-19. Superar estas limitaciones tecnol骻icas demandar lo mejor de la creatividad y el ingenio de nuestros profesionales y empresarios tecnol骻icos, y la cooperaci髇 de multinacionales con conocimientos de punta que laboran en nuestro suelo. Puede venir en nuestra ayuda la acci髇 conjunta de Apple y de Google para construir un sistema de seguimiento de los contactos basado en Bluetooth, que alertar韆 a los usuarios de los celulares con esos sistemas operativos cuando entran en contacto con personas que hayan estado expuestas al coronavirus.

Por otra parte, se dificulta el uso por parte del gobierno de informaci髇 personalizada para determinar contactos y posibles contagios, por la mala experiencia que recientemente se tuvo de Casa Presidencial con UPAD y el decreto que pretendi una intromisi髇 de ese ente pol韙ico en datos sensibles de las personas. Este tema podr韆 ser superado si se establece una legislaci髇 especial que establezca procedimientos y controles adecuados que impidan el uso de esa informaci髇 con fines pol韙icos o para cualquier fin distinto al de combatir el COVID-19, tal vez con supervisi髇 multipartidista de la Asamblea Legislativa.

En esta etapa las empresas, especialmente pymes e informales, requerir醤 apoyo financiero, un ambiente propicio al emprendimiento y que se les facilite informaci髇 de calidad para su toma de decisiones.

Como es evidente estar preparados para el inicio de la apertura de los sectores productivos es una tarea muy demandante. Y a todas las dificultades se馻ladas se une la urgencia de reanudar las corrientes tur韘ticas hacia nuestro territorio, lo cual, aunque ser muy dif韈il, lo podremos hacer si seguimos siendo capaces de tener 閤ito en controlar la difusi髇 de la epidemia. Pero requerir mucha creatividad y posiblemente establecer algunos controles en los aeropuertos de origen de los pasajeros para evitar tener que poner en cuarentena a todos los pasajeros por descubrir un caso sospechoso al llegar a nuestro territorio.

Por las dificultades tan grandes para poder abrir oportuna y exitosamente nuestra producci髇, la planeaci髇 para hacerlo debe ser de muy alta calidad.

Miguel Angel Rodr韌uez

Ex Presidente de la Rep鷅lica

Fecha de publicaci髇: 13-Abril-2020

Fuente: La Rep鷅lica

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