PDF Imprimir Correo electr贸nico
Valoraci贸n de los usuarios: / 0
PobreEl mejor 

ALTERNATIVAS

Miguel 羘gel Rodr韌uez E.

Dr. Miguel Angel Rodriguez Echeverria

Vivimos horas que a la mayor韆 de los costarricenses nos causan dolor y angustia.

En nuestra democracia las decisiones se toman por los entes p鷅licos libremente electos. Reci閚 tuvimos -hace pocos meses- elecciones libres que reflejaron la voluntad popular. Tenemos una amplia gama de representantes de los m醩 diversos intereses en la Asamblea Legislativa, y un Poder Ejecutivo integrado por personas de los diferentes partidos. Esta institucionalidad y no la democracia de las calles es la que debe prevalecer.

En nuestro r間imen de libertades, tenemos la dicha de que los diversos grupos pueden manifestar y defender sus opiniones y sus intereses. Pero todo tiene l韒ites.

Los manifestantes no deben -les es prohibido por nuestro sistema legal- violar los derechos y libertades b醩icos de otros ciudadanos. A todos se debe respetar el derecho a la libre circulaci髇 personal y de sus bienes, a la seguridad personal, a la educaci髇 p鷅lica, a la atenci髇 m閐ica.

Las autoridades policiales deben actuar con el mayor recato y la m醩 grande precauci髇 para evitar confrontaciones violentas, pero no debe incumplir su obligaci髇 de hacer respetar los derechos b醩icos de todas las personas.

Los costarricenses somos amantes de la paz y de cordiales relaciones con los dem醩. Me impresionaron -hace varias d閏adas- los an醠isis de opini髇 que se馻laban que los ticos prefer韆mos ser amados a ser exitosos. En mi vida empresarial encontr ocasiones en que a asesores extranjeros hab韆 que explicarles que para tener 閤ito al impartir 髍denes en una planta industrial, era imprescindible darlas pidiendo que se efectuara tal o cual actividad: 損or favor. No ordenamos al camarero un caf, le pedimos nos lo regale por favor.

Por eso -y a pesar de que sufrimos dolorosos casos de violencia dom閟tica y de que la criminalidad se ha hecho muy cruel- nos resultan chocantes las manifestaciones de fuerza y rechazamos muy mayoritariamente la violencia.

Hoy la violencia es una amenaza cercana. F醕ilmente a manifestantes o a las autoridades se les puede escapar de las manos el control de los acontecimientos y se puede desembocar en confrontaciones violentas, que tendr韆n resultados lamentables y no resolver韆n nada.

Al gobernante corresponde la mayor cuota de prudencia. Ante una situaci髇 de enfrentamientos similar -cuando una manifestaci髇 manipulada e inflamada de odio se dirig韆 a Casa Presidencial y ten韆mos informaci髇 de que tratar韆n de apoderarse de esa instalaci髇- reun a los polic韆s y les record que quienes ven韆n eran tan costarricenses como ellos y con sus mismos derechos, y los invit a que nos arrodill醨amos a rezar un Padre Nuestro para pedir a Dios que no hubiese violencia alguna.

Vivimos una realidad fiscal y econ髆ica que nos deja pocos grados de libertad: un d閒icit fiscal y una deuda p鷅lica muy altos y crecientes, pobreza estancada, desempleo alto, informalidad y desigualdad crecientes y una producci髇 que se desacelera.

No hacer nada no es una opci髇 racional: ser韆 ir ciegamente al despe馻dero y condenar a cientos de miles de costarricenses a caer en la pobreza.

Hace tres a駉s se馻l 朼ntes de que se presentara el presupuesto para 2015 (La Rep鷅lica 24 agosto 2015)- la urgencia de contener el gasto, apagar sus disparadores (pensiones, transferencias corrientes, incentivos salariales, destinos espec韋icos), establecer reglas constitucionales para evitar que la situaci髇 se repitiera y aprobar nuevos tributos. Hoy la situaci髇 es a鷑 m醩 urgente.

En el a駉 2000 se enga耋 a los j髒enes haci閚dolos creer que se trataba de vender el ICE y no como era la verdad que se trataba de abrir sus monopolios. El partido principal de oposici髇, rectores de las universidades, representantes empresariales y medios de comunicaci髇 abandonaron el apoyo que desde la Concertaci髇 Nacional ven韆n dando a la propuesta del gobierno. Nuestra propuesta era entonces la apertura de monopolios p鷅licos, construcci髇 de infraestructura por concesi髇 y venta de algunos activos estatales (BCR, INS sin monopolio, BICSA y FANAL) que hab韆 propuesto en la campa馻 de 1998. Se trataba de cambios institucionales para mejorar las posibilidades de aumentar el bienestar nacional. Por eso en esa ocasi髇 pod韆 el gobierno buscar otras soluciones, aunque no las consider醩emos las mejores. Y con la ayuda de los exministros de Hacienda propusimos el IVA y la Renta Global.

Ahora es muy distinto, se trata de no seguir el camino a una profunda y dolorosa crisis.

Ya hace 3 a駉s en ese art韈ulo indiqu: 揂nte la gravedad del problema, no se puede sucumbir al miedo que provoca la dictadura de las calles. La soluci髇 no es ante el miedo refugiarse en la inacci髇. La soluci髇 est en la democracia, en el di醠ogo y los acuerdos, en la defensa de nuestra institucionalidad. Defender nuestra constitucionalidad, evitar el caos, ejercer sus responsabilidades democr醫icas y promover el bienestar de la mayor韆 es la responsabilidad de todos, pero sobre todo del Presidente.

Miguel Angel Rodr韌uez

Ex Presidente de la Rep鷅lica

Fecha de publicaci髇: 17-Setiembre-2018

Fuente: diarioextra.com

 

Documentos recientes para bajar

Facebook Link

Compartir en facebook

Para copiar un art韈ulo de este sitio a un archivo de Word, primero copie y pegue el t韙ulo, y luego el cuerpo del art韈ulo, con el fin de que conserven los formatos y m醨genes adecuados.