Progresemos en paz PDF Imprimir Correo electr贸nico
Valoraci贸n de los usuarios: / 0
PobreEl mejor 

ALTERNATIVAS

Miguel 羘gel Rodr韌uez E.

Dr. Miguel Angel Rodriguez Echeverria

Desdichadamente algunas personas promueven la xenofobia y acciones de violencia contra los nicarag黣nses que conviven con nosotros. Algunos lo hacen con inter閟 de surgimiento pol韙ico, otros para vaciar pasiones, aquellos para crear conflictos internos, e incluso ciertos extranjeros pueden pretender resolver dificultades en sus pa韘es dirigiendo el enojo de sus ciudadanos contra Costa Rica.

Dado el nacionalismo xenof骲ico que hoy se da en tantos pa韘es cultos, y dado que en todas las naciones existen grupos que comparten esos at醰icos sentimientos escondidos en sus corazones y en sus miedos, existe el peligro de que tengan alguna respuesta, como desdichadamente ya ocurri el pasado s醔ado 18 en el Parque La Merced.

Por eso los expresidentes convocamos a los costarricenses a la paz y se馻lamos: 揚erversos intereses pueden estar tratando de destruir nuestra armon韆 y de azuzar el odio y la xenofobia. No permitamos caer en la tentaci髇.

El mundo occidental vive horas inciertas. En las naciones m醩 desarrolladas de Europa y en EE.UU. se ha desatado en este siglo una ola populista de nacionalismo extremo, que se acrecienta con los movimientos migratorios de grandes proporciones que generan las guerras y los gobiernos autocr醫icos.

En nuestro continente Cuba, Venezuela y Nicaragua son claros ejemplos del sufrimiento causado por gobiernos dictatoriales que matan a sus ciudadanos, les violentan sus m醩 elementales derechos y llevan las econom韆s a la ruina causando hambre y ruina.

Y claro, millones de personas desesperadas huyen en busca de paz y sobrevivencia.

Nosotros hemos recibido a lo largo de nuestra historia a much韘imos extranjeros que nos han tra韉o conocimientos y nuevas maneras de hacer las cosas, nos han ayudado con su trabajo y creatividad, y han favorecido el progreso nacional.

Unos inmigrantes traen capitales, se asientan entre nosotros crean empresas y prosperan.

Otros traen su pobreza y sus temores, su deseo de trabajar y surgir y su inmenso valor como personas iguales a nosotros. No debemos discriminarlos.

Y tradicionalmente hemos sido tierra de asilo para refugiados pol韙icos de diferentes signos ideol骻icos, quienes han encontrado abrigo en una tierra de gente amable y generosa, que les ha dado consuelo en medio del dolor de abandonar su patria, su familia, sus comodidades.

Hoy la cr韙ica situaci髇 de inseguridad que sufren nuestros hermanos nicarag黣nses nos pone una vez m醩 en la encrucijada de que muchos de nuestros vecinos -huyendo para proteger su vida o para lograr la sobrevivencia de su familia- llegan a nuestro territorio.

Y una vez m醩 la generosidad, la amabilidad y la visi髇 de los costarricenses les acoge y ayuda.

Hemos visto a las iglesias, a asociaciones y fundaciones filantr髉icas, dedicarse a buscar alojamiento y alimentaci髇 para quienes llegan sin recursos. Y han recibido la colaboraci髇 de miles de costarricenses.

Pero la pr閐ica de xenofobia en las redes sociales y la acci髇 oculta de largas y oscuras manos extranjeras podr韆n poner en peligro nuestra paz y nuestra armon韆.

El trabajo de comunicaci髇 que todos debemos hacer para que NO ENGA袳N a la gente es inmenso.

Las redes sociales est醤 llenas de falsedades sobre la delincuencia de los nicarag黣nses (su proporci髇 en prisi髇 no es mayor a su proporci髇 en la poblaci髇 del pa韘, y Nicaragua tiene 韓dices de delincuencia menores a los nuestros) , sobre su abuso de la seguridad social (en relaci髇 a su pago hacen menor uso de los servicios que los costarricenses), sobre que reciben gran parte de las ayudas sociales del gobierno (es insignificante lo que reciben), sobre que se les construyen residenciales (no hay ning鷑 caso), que nos quitan el trabajo a los ticos (algunos traen recursos e invierten y otros hacen trabajos que nosotros no queremos realizar) y contribuyen los extranjeros con un 12% del PIB seg鷑 datos de la OCDE.

Por supuesto que la inseguridad que hoy sufrimos en Costa Rica no es un cuento.

Y como lo se馻laron los expresidentes 搕enemos el derecho y la obligaci髇 de proteger nuestra cultura y nuestra identidad y de recuperar la seguridad ciudadana. Y para ello falta mucho por hacer.

Las medidas migratorias deben ser extremas para saber qui閚es entran a nuestro territorio y para controlar el flujo migratorio. Pero no nos enga馿mos: Ni EE.UU. con el mayor ej閞cito del mundo ha podido evitar la inmigraci髇 ilegal.

Eso no quiere decir que no debamos mejorar la pol韙ica migratoria, los controles fronterizos en puestos y caminos en medio de las monta馻s, y sobre todo las informaciones de seguridad y de inteligencia para prevenir que nos infiltren saboteadores o delincuentes, como hizo Fidel Castro cuando el Mariel en 1980.

El gobierno tiene una enorme tarea por delante y podemos con derecho exigir mejoras migratorias, en servicios de inteligencia y de los cuerpos policiales.

Pero con odio y prejuicios no se construyen soluciones y se puede llevar un pa韘 al desastre. No caigamos en la tentaci髇 xenof骲ica.

Miguel Angel Rodr韌uez

Ex Presidente de la Rep鷅lica

Fecha de publicaci髇: 27-Agosto-2018

Fuente: diarioextra.com

 

Documentos recientes para bajar

Facebook Link

Compartir en facebook

Para copiar un art韈ulo de este sitio a un archivo de Word, primero copie y pegue el t韙ulo, y luego el cuerpo del art韈ulo, con el fin de que conserven los formatos y m醨genes adecuados.