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PobreEl mejor 

Miguel 羘gel Rodr韌uez E.

Dr. Miguel Angel Rodriguez Echeverria

Debemos colaborar con el gobierno nacional del bicentenario y fortalecernos como la mejor opci髇 para las pr髕imas elecciones.

Gobierno nacional del bicentenario

Desde el 1 de mayo de 2001 promuevo migrar hacia un sistema semi-parlamentario que haga nuestra estructura constitucional, hoy presidencialista, compatible con la realidad de una multitud de partidos con importante representaci髇 en la Asamblea Legislativa. Para ello propuse durante mi gobierno la reforma constitucional pertinente.

Desde hace 4 a駉s ante la realidad del tama駉 de las fracciones parlamentarias se馻l la necesidad de formar un gobierno con una alianza pol韙ica comprometida con un plan de acci髇 espec韋ico, que tuviese el respaldo de una mayor韆 en el congreso.

Clam por ello ante esta segunda ronda.

Y me llena de optimismo que el Sr. Presidente Electo, don Carlos Alvarado, desde la misma noche de su victoria, se馻lara su compromiso con un gobierno nacional para el bicentenario.

Ahora el Presidente Electo se ha dirigido a los partidos representados en la pr髕ima Asamblea Legislativa haciendo propuesta formal de alianza, alrededor de objetivos concretos, y otorgando participaci髇 en el gabinete ministerial a los partidos que den apoyo de sus fracciones legislativas a esos objetivos y proyectos.

Con respeto y vehemencia pido a los partidos pol韙icos atender el llamado del Presidente Electo, y que con celeridad se negocien los puntos program醫icos del acuerdo.

La participaci髇 de dirigentes de esos partidos en el Poder Ejecutivo da credibilidad y fuerza al gobierno nacional. Si un partido incumple el apoyo a lo pactado, el Presidente tiene el camino abierto para remover a sus ministros. Si el Gobierno es el que incumple, el partido afectado tiene el derecho de retirar a sus ministros y negar el apoyo de su fracci髇 parlamentaria a los proyectos del Ejecutivo.

Por eso es una pena que alg鷑 partido haya expresado su renuencia a colaborar con el gabinete del gobierno entrante. Participar en el gobierno nacional del bicentenario, no es obtener ni prebendas, ni d醖ivas. Ver el ejercicio de las altas funciones p鷅licas como mera participaci髇 en un bot韓, es tener muy bajo aprecio por de la democracia. Para una gran mayor韆 de los buenos ministros, ejercer el cargo es un sacrificio econ髆ico, de privacidad, de tranquilidad y de disfrute de la familia. Se asume por la inmensa recompensa que se tiene al poder colaborar con el pa韘. La sicolog韆 nos dice que hacer el bien a los dem醩 es junto con comer y el sexo uno de las tres mayores placeres. Y claro se acepta tambi閚 por el prestigio que da y el lucimiento que se puede conseguir.

Me da gran alegr韆 la propuesta de gobierno nacional para el bicentenario del Sr. Presidente Electo y pido a Dios llene de patriotismo y sabidur韆 a don Carlos Alvarado, a sus colaboradores y a los partidos pol韙icos y diputados, para que, en favor de los costarricenses, se obtengan muchos 閤itos en la administraci髇 entrante.

Partidos de oposici髇

Algunos amigos me han expresado dudas sobre la conveniencia de que partidos de oposici髇 participen en el gobierno de un adversario pol韙ico.

Recuerdo dos verdades b醩icas de la democracia. Una, los votantes votan para que la opci髇 que prefieren ejerza un buen gobierno y procure el bien com鷑 seg鷑 sus valores y preferencias. No votan para que su partido haga oposici髇. Y la segunda, la democracia representativa es discusi髇 inteligente para llegar a decisiones por la regla de la mayor韆. Esto significa que es imprescindible la negociaci髇 para un buen funcionamiento de la democracia.

Pero esas realidades y la participaci髇 de un partido -que no gan la elecci髇- en una alianza gubernamental con mayor韆 parlamentaria alrededor de objetivos espec韋icos claramente expresados, no implica ni renunciar a las convicciones, valores, y metas del partido pol韙ico propio, ni significa dejar de lado la obligaci髇 del control pol韙ico.

Participar en el gobierno nacional del bicentenario no es dejar de ser oposici髇. Es ser una oposici髇 que circunstancialmente -y ante imperiosas necesidades de colaborar con el bien com鷑- participa en el ejecutivo y compromete su apoyo parlamentario con una agenda concreta y determinada. Nada m醩.

Es claro que para defender la identidad partidaria frente a futuras elecciones al tiempo que unos dirigentes colaboran con el Poder Ejecutivo, la mayor韆 debe redoblar sus esfuerzos por fortalecer el partido, tanto en su estructura como en la solidez y pertinencia de sus propuestas.

Por eso al votar el pasado 1 de abril llam encarecidamente a mis compa馿ras y compa馿ros socialcristianos a volver a la casa partidaria. A todos. A quienes se dividieron apoyando a don Carlos o a don Fabricio. A quienes se fueron antes y no regresaron en la pasada elecci髇.

Y llam a que todos unidos, salgamos de la casa com鷑 a buscar, abrir campo e incorporar nuevos dirigentes de distrito, cant髇 y nacionales. Dirigentes provenientes de las organizaciones comunales, ambientalistas, deportivas, parroquiales, empresariales, sindicales, cooperativistas, solidaristas que agranden y fortalezcan las estructuras partidarias, con el br韔 y la capacidad de j髒enes y mujeres, y con la experiencia de personas curtidas en sus tareas. Y as pongamos al d韆 nuestras propuestas, ampliemos la dirigencia, y ganemos procesos municipales y nacionales por nuestros m閞itos y no por las debilidades y fallas de los adversarios.

Debemos hoy colaborar con el gobierno nacional para apoyar el bien com鷑, y debemos fortalecernos como oposici髇 para tomar luego las riendas del pa韘.

Miguel Angel Rodr韌uez

Ex Presidente de la Rep鷅lica

Fecha de publicaci髇: 2-Abril-2018

Fuente: diarioextra.com

Debemos colaborar con el gobierno nacional del bicentenario y fortalecernos como la mejor opci髇 para las pr髕imas elecciones.

Gobierno nacional del bicentenario

Desde el 1 de mayo de 2001 promuevo migrar hacia un sistema semi-parlamentario que haga nuestra estructura constitucional, hoy presidencialista, compatible con la realidad de una multitud de partidos con importante representaci髇 en la Asamblea Legislativa. Para ello propuse durante mi gobierno la reforma constitucional pertinente.

Desde hace 4 a駉s ante la realidad del tama駉 de las fracciones parlamentarias se馻l la necesidad de formar un gobierno con una alianza pol韙ica comprometida con un plan de acci髇 espec韋ico, que tuviese el respaldo de una mayor韆 en el congreso.

Clam por ello ante esta segunda ronda.

Y me llena de optimismo que el Sr. Presidente Electo, don Carlos Alvarado, desde la misma noche de su victoria, se馻lara su compromiso con un gobierno nacional para el bicentenario.

Ahora el Presidente Electo se ha dirigido a los partidos representados en la pr髕ima Asamblea Legislativa haciendo propuesta formal de alianza, alrededor de objetivos concretos, y otorgando participaci髇 en el gabinete ministerial a los partidos que den apoyo de sus fracciones legislativas a esos objetivos y proyectos.

Con respeto y vehemencia pido a los partidos pol韙icos atender el llamado del Presidente Electo, y que con celeridad se negocien los puntos program醫icos del acuerdo.

La participaci髇 de dirigentes de esos partidos en el Poder Ejecutivo da credibilidad y fuerza al gobierno nacional. Si un partido incumple el apoyo a lo pactado, el Presidente tiene el camino abierto para remover a sus ministros. Si el Gobierno es el que incumple, el partido afectado tiene el derecho de retirar a sus ministros y negar el apoyo de su fracci髇 parlamentaria a los proyectos del Ejecutivo.

Por eso es una pena que alg鷑 partido haya expresado su renuencia a colaborar con el gabinete del gobierno entrante. Participar en el gobierno nacional del bicentenario, no es obtener ni prebendas, ni d醖ivas. Ver el ejercicio de las altas funciones p鷅licas como mera participaci髇 en un bot韓, es tener muy bajo aprecio por de la democracia. Para una gran mayor韆 de los buenos ministros, ejercer el cargo es un sacrificio econ髆ico, de privacidad, de tranquilidad y de disfrute de la familia. Se asume por la inmensa recompensa que se tiene al poder colaborar con el pa韘. La sicolog韆 nos dice que hacer el bien a los dem醩 es junto con comer y el sexo uno de las tres mayores placeres. Y claro se acepta tambi閚 por el prestigio que da y el lucimiento que se puede conseguir.

Me da gran alegr韆 la propuesta de gobierno nacional para el bicentenario del Sr. Presidente Electo y pido a Dios llene de patriotismo y sabidur韆 a don Carlos Alvarado, a sus colaboradores y a los partidos pol韙icos y diputados, para que, en favor de los costarricenses, se obtengan muchos 閤itos en la administraci髇 entrante.

Partidos de oposici髇

Algunos amigos me han expresado dudas sobre la conveniencia de que partidos de oposici髇 participen en el gobierno de un adversario pol韙ico.

Recuerdo dos verdades b醩icas de la democracia. Una, los votantes votan para que la opci髇 que prefieren ejerza un buen gobierno y procure el bien com鷑 seg鷑 sus valores y preferencias. No votan para que su partido haga oposici髇. Y la segunda, la democracia representativa es discusi髇 inteligente para llegar a decisiones por la regla de la mayor韆. Esto significa que es imprescindible la negociaci髇 para un buen funcionamiento de la democracia.

Pero esas realidades y la participaci髇 de un partido -que no gan la elecci髇- en una alianza gubernamental con mayor韆 parlamentaria alrededor de objetivos espec韋icos claramente expresados, no implica ni renunciar a las convicciones, valores, y metas del partido pol韙ico propio, ni significa dejar de lado la obligaci髇 del control pol韙ico.

Participar en el gobierno nacional del bicentenario no es dejar de ser oposici髇. Es ser una oposici髇 que circunstancialmente -y ante imperiosas necesidades de colaborar con el bien com鷑- participa en el ejecutivo y compromete su apoyo parlamentario con una agenda concreta y determinada. Nada m醩.

Es claro que para defender la identidad partidaria frente a futuras elecciones al tiempo que unos dirigentes colaboran con el Poder Ejecutivo, la mayor韆 debe redoblar sus esfuerzos por fortalecer el partido, tanto en su estructura como en la solidez y pertinencia de sus propuestas.

Por eso al votar el pasado 1 de abril llam encarecidamente a mis compa馿ras y compa馿ros socialcristianos a volver a la casa partidaria. A todos. A quienes se dividieron apoyando a don Carlos o a don Fabricio. A quienes se fueron antes y no regresaron en la pasada elecci髇.

Y llam a que todos unidos, salgamos de la casa com鷑 a buscar, abrir campo e incorporar nuevos dirigentes de distrito, cant髇 y nacionales. Dirigentes provenientes de las organizaciones comunales, ambientalistas, deportivas, parroquiales, empresariales, sindicales, cooperativistas, solidaristas que agranden y fortalezcan las estructuras partidarias, con el br韔 y la capacidad de j髒enes y mujeres, y con la experiencia de personas curtidas en sus tareas. Y as pongamos al d韆 nuestras propuestas, ampliemos la dirigencia, y ganemos procesos municipales y nacionales por nuestros m閞itos y no por las debilidades y fallas de los adversarios.

Debemos hoy colaborar con el gobierno nacional para apoyar el bien com鷑, y debemos fortalecernos como oposici髇 para tomar luego las riendas del pa韘.

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