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Los Especialistas » Miguel Angel Rodríguez por Academia de Centroamérica


El impacto de la educación depende de crear habilidades

Miguel Angel Rodríguez

Aún no son claras las políticas económicas que aplicará la administración entrante en los EE UU, pero es oportuno preguntarnos cuales son los probables efectos en Costa Rica del futuro gobierno de ese país. Y plantear alguna acción que convenga adoptar.

 

Efectos sobre la inversión directa extranjera (IDE)

La acción directa y personal del Presidente Electo para evitar que Carrier sacara de Indiana 1000 puestos de trabajo, se efectuó con incentivos de ese Estado del cual el Vicepresidente Electo, Sr. Pence, es Gobernador. Pero el Presidente Electo ha vuelto a hablar de impuestos dirigidos a las empresas que muevan hacia el extranjero su fabricación.

La mera incertidumbre sobre el trato que recibirán las importaciones a los EEUU disminuye la ventaja para las empresas de invertir en el exterior. Ello afectaría la Inversión Directa Extranjera (IDE) originada en ese país.

Esto no afectaría necesariamente la producción de empresas norteamericanas ya localizadas en Costa Rica, pero si disminuiría el atractivo de futuras inversiones.

Además, si se afecta la IDE de EEUU a mercados naturales nuestros como los de Centro América, se podrían debilitar nuestras exportaciones a esos países.

La IDE por años nos ha venido permitiendo mantener el volumen de importaciones necesario para el consumo y la producción.

De 2011 a 2015, el saldo total negativo de la cuenta corriente de nuestras transacciones internacionales (exportaciones menos importaciones de bienes y servicios y pagos a factores de la producción) fue de $11.894 millones. Ese faltante fue más que financiado por a la entrada de IDE de $14.480 millones durante ese período. ¿Qué habría pasado si no contásemos con esos ingresos? Pues que no habríamos podido -con el valor de las exportaciones de bienes y servicios- importar todos los bienes y pagar todos los servicios que hemos venido consumiendo.

Una eventual importante disminución de las IDE produciría un aumento del tipo de cambio, un incremento de los precios, aumentaría el déficit fiscal por el costo de servir la deuda externa, y con ello la tasa de interés.

Por otra parte, sabemos que tanto en la producción de manufacturas como en la de servicios, los salarios pagados en las zonas francas son mayores para el mismo tipo de trabajo a los que prevalecen en el resto de la economía. Sabemos también que en ese sector la productividad aumenta con mayor velocidad. Una disminución en la IDE significaría que el futuro crecimiento de la producción nacional sería sustentado en una menor proporción en el incremento de las zonas francas, y en consecuencia se daría con un promedio menor de salarios reales. Esto nos empobrecería respecto a la trayectoria actual por las rentas perdidas en esos salarios. Claro que esa pérdida en parte se compensa con las rentas que ganarían los empresarios fuera de Zonas Francas que contraten a esos trabajadores con salarios más bajos.

Además, nuestro ahorro es muy bajo, y no contar con el componente externo que lo ha venido complementando para alcanzar la inversión de los últimos años, vendría a disminuir nuestro crecimiento y el bienestar potencial.

Efectos sobre el Comercio Exterior

Es poco probable que el Presidente Electo Trump nos afecte con medidas directas para limitar nuestras exportaciones a su país. EEUU tiene una balanza comercial favorable con Centroamérica.

Durante su campaña anunció medidas que, en este campo, se dirigirían directamente a México y a China. Claro que no sabemos cómo se podrían ejecutar esas medidas. ¿Pueden los EEUU poner aranceles que afecten su importación de bienes intermedios y disminuyen el precio de bienes finales sin afectar sus exportaciones que usan en muchos casos (i.e. industria automotriz) insumos importados más baratos?

Pero las medidas que llegue a tomar la Administración Trump en contra del comercio internacional nos pueden afectar, aunque sea en forma indirecta.

Estamos viviendo desde la Gran Recesión, años de más lento crecimiento del comercio internacional. Incluso en 2016 es probable que el comercio internacional haya crecido menos que la producción mundial, lo cual en los últimos 20 años solo ocurrió durante las crisis de 2001 y 2009. Ahora se estima que el comercio internacional en 2016 crecerá menos que el PIB, por primera vez en ese período en un año en el cual el PIB mundial crece.

En estas circunstancias no avanzar con el TPP (Asociación Transpacífica entre 12 países de América, Asia y Oceanía incluyendo a EEUU) como ya lo ha declarado la administración Trump entrante, y dejar de lado la Asociación Trasatlántica para el Comercio y la Inversión, TTIP, entre la Unión Europea y EEUU, como ya lo han declarado el Presidente Electo Trump y varios países europeos, significa dejar de insuflar energía al comercio internacional, lo que para nosotros podría ser incluso más negativo que el efecto de desvío de comercio en sí, que podría ocasionar que EE.UU. no participe en esos bloques.

Pero además, las intenciones del Presidente Trump de reducir las importaciones de México y de China significarían un enorme debilitamiento de la economía internacional y de la Organización Mundial del Comercio (OMC). También las medidas tributarias para disminuir la inversión en el exterior de las empresas de EEUU, podrían violar acuerdos de la OMC y debilitarla. Todo esto podría provocar una lucha comercial internacional que nos debería hacer recordar las duras consecuencias que produjo en los años treinta.

Nuestro país tan pequeño y por ende necesariamente abierto y dependiente de los flujos comerciales internacionales, vería disminuidas sus oportunidades externas para el crecimiento.

Efectos de una política fiscal expansiva

Por otra parte, el equipo que entrará a gobernar los EEUU el próximo 20 de enero ha indicado medidas expansivas de la economía como un aumento de la inversión en infraestructura y en armamento, y una disminución de impuestos.

Ante esos propósitos ha reaccionado el mercado bursátil con un significativito aumento del precio de los activos financieros, y en los mercados cambiarios se ha fortalecido el valor del dólar.

Esto significaría un incremento potencial en la compra de nuestros bienes y servicios por parte de los estadounidenses, y sería un factor favorable para nuestro crecimiento.

Nuestras acciones

Eduardo Lizano ha planteado que “el país no solo debe observar. Es indispensable actuar de manera claramente proactiva. Para ello es necesario, sin duda, reforzar la presencia en Washington. A esta decisión se le debe prestar atención cuanto antes”

Me hizo recordar una acción del Presidente Rodrigo Carazo cuando fue electo en los EEUU el Presidente Ronald Reagan, frente a quien mantenía tesis internacionales y de política económica opuestas.

Nos pidió a dos muy queridos amigos, Jack Loeb (qdDg) y Richard Beck, y a mí que fuésemos, con gastos a nuestro cargo pero con el apoyo logístico de las autoridades, a EEUU para mantener reuniones con las nuevas autoridades y “suavizar” las relaciones. Yo me había alejado desde muy al principio del gobierno del Presidente Carazo por tener muy diferentes ideas a las del Sr Presidente en materia económica, pero encantado participé en ese esfuerzo, porque era una decisión inteligente y que iba en beneficio del país como un todo.

Tengo gran respeto por la capacidad del Sr Canciller y del Sr Embajador en Washington. ¿Pero no sería esta una buena ocasión para reforzar una acción inicial ante la nueva administración con la colaboración de ex embajadores con grandes conexiones y conocimientos en ese país como don Jaime Daremblum, don Tomás Dueñas y doña Muni Figueres? Creo que la promoción de Costa Rica ante las nuevas autoridades y ante senadores y representantes de los dos partidos políticos interesados en América Latina podría ser una gran inversión.

Por otra parte, serían convenientes medidas internas para acorazarnos ante eventuales rupturas en la inversión de EEUU y las exportaciones hacia ese mercado. Eso incluiría asegurar nuestra pertenencia a la OECD y a la Alianza del Pacífico, fortalecer nuestros compromisos con la OMC y eliminar cualquier debilidad en nuestro cumplimiento de las normas que regulan el comercio exterior, simplificar trámites, apresurarnos en contar con mejor infraestructura para la exportación, facilitar la eficiencia de los productores locales y fortalecer las acciones de promoción de nuestro mercado en Centro América, la Unión Europea y en China principalmente.

Escrito por Miguel Angel Rodríguez | This e-mail address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it

Fecha de publicación: 6-Ene-2017
Fuente: crhoy.com
 

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