La OC-24/17 debe verse con respeto a las opiniones diferentes a la nuestra y con argumentos racionales y no meramente subjetivos.

La pol?tica social sexual y de familia causan opiniones apasionadas. Hago un respetuoso llamado tanto a los proponentes de cambios a esas instituciones como a quienes las defendemos para que argumentemos con amor para todas las personas, con respeto a las opiniones diferentes a la nuestra y con argumentos racionales y no meramente subjetivos.

La obligaci?n y conveniencia de adoptar esta conducta es un imperativo a?n mayor para quienes nos decimos cristianos, creemos que Dios es amor y aceptamos el mandamiento de amar al pr?jimo: quienes adversan nuestro punto de vista no son enemigos y son amados por Dios.

Por eso, en este debate, no debe estar presente la posibilidad de defender discriminaci?n alguna que atente contra los derechos fundamentales de toda persona o grupo por sus preferencias sexuales, ni debe ponerse en duda la libertad de todos de actuar conforme a sus criterios y efectuar con plena libertad, y con la tolerancia de las acciones de su vida privada, siempre que se den con respeto a los derechos y las libertades ajenos y a las normas generales de conducta justa.

Opini?n consultiva. Los interesados en esta materia debemos estudiar la opini?n consultiva OC-24/17 de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte-IDH). Aunque disintamos de sus consideraciones y conclusiones, no se puede negar que es un esfuerzo reflexivo serio para defender una posici?n ideol?gica, ciertamente sustentada en una concepci?n de la familia que elimina de ella el objetivo (no la obligaci?n) de la reproducci?n y que se base exclusivamente en la construcci?n subjetiva del g?nero

?Cu?les son las opciones que se le plantean a Costa Rica ante esta opini?n consultiva y cu?les son las consecuencias de adoptarlas?

Posibles acciones. Primera: Aplicar directamente las disposiciones de la parte declarativa de la opini?n consultiva. Esta podr?a conducir a absurdos jur?dicos y materiales que es obligaci?n del Estado evitar.

Por ejemplo, al establecerse autom?ticamente el registro de las personas seg?n la identidad de g?nero ?autopercibida?, alguien podr?a abusar de situaciones no discriminatorias para buscar ventaja indebida, por ser mujer o por ser hombre.

Ejemplos claros son la facilidad que tendr?a un hombre de disminuir la edad para pensionarse adoptando la condici?n de mujer, y la que tendr?a un hombre o una mujer de mejorar su posici?n en una papeleta de candidaturas a diputado declarando un cambio de g?nero.

Adem?s, ?c?mo se defender?a el principio pro intereses del ni?o si no se regula la adopci?n para privilegiar la posibilidad de que el adoptado tenga padre y madre?

Segunda: Efectuar las modificaciones legales y reglamentarias necesarias para acatar integralmente las disposiciones de la parte declarativa de la opini?n consultiva.

Esta acci?n ser?a el resultado de considerar que el voto 2313-95 de la Sala Constitucional estableci? que las opiniones consultivas de la Corte-IDH son vinculantes para el pa?s consultante. Claro, esta interpretaci?n podr?a ser cambiada por la propia Sala Constitucional, y en esta misma opini?n consultiva el voto del juez Eduardo Vio Grossi da la argumentaci?n que dar?a pie a ese cambio en la posici?n de la Sala IV.

Tercera: Distinguir las disposiciones de la parte declarativa de la opini?n consultiva seg?n tengan o no fundamento en fuentes del derecho internacional y aplicar, haciendo las modificaciones reglamentarias y legales pertinentes, solo las que tengan ese fundamento, que son las que permiten a la Corte-IDH emitir una opini?n consultiva interpretando y no creando derecho.

El voto del juez Vio Grossi en esta opini?n consultiva recuerda que la Corte-IDH ??nicamente puede hacer lo que la norma le permite? y que ?a la Corte no le corresponde, en el ejercicio de sus competencias, modificar la Convenci?n, por lo que su jurisdicci?n consultiva o no contenciosa no debe transformarse en el ejercicio de la funci?n normativa?.

De manera que las actuaciones fuera de sus competencias ?como ser?an las opiniones que no se fundamentan en fuentes de derecho internacional? no ser?an v?lidas. Esta es una tesis objetiva con fundamentos muy v?lidos de la interpretaci?n del derecho internacional, y no depende solo del voto del juez Vio Grossi, pero sin duda sus considerandos son una fuente para que la Sala Constitucional aplique esta alternativa.

Cuarta: Rechazar tajantemente la resoluci?n de la Corte.

Esta acci?n llevar?a a amparos, recursos contencioso-administrativos y acciones de inconstitucionalidad en contra del gobierno, que, con base en los precedentes, posiblemente ser?an ganados y tendr?a otras consecuencias muy negativas, como explicar?.

Consecuencias de las diversas opciones. Las opciones extremas primera y cuarta no deber?an ni ser consideradas, pues conducen a muy negativas consecuencias.

La primera nos llevar?a a resultados absurdos que obligar?an a emitir normas y leyes para evitarlos, y, en consecuencia, deber?an ser de previo establecidas.

La cuarta nos convertir?a en un pa?s irrespetuoso de la institucionalidad interamericana y de los derechos humanos, destruir?a nuestro buen nombre internacional, y al debilitar el sistema interamericano pondr?a en peligro la sostenibilidad de nuestra naci?n desarmada, fundada en el derecho internacional.

Las opciones segunda y tercera ameritan un an?lisis serio, tanto frente a las convicciones y valores de nuestros habitantes como ante las consecuencias previsibles de ambos caminos.

Ese an?lisis convoca a nuestros juristas, pol?ticos y a la ciudadan?a en general a una reflexi?n racional y creativa.

Con independencia de cu?l de ellos se escoja, lo cierto es que la amplitud, las extralimitaciones y las contradicciones de las consideraciones de esta opini?n consultiva deben mover a nuestro gobierno a una poderosa acci?n interamericana para evitar las muy negativas consecuencias que seguir?an de continuar la Corte-IDH por esa senda.


Por Miguel Angel Rodr?guez

El autor es expresidente de la Rep?blica.

Fuente: Publicado en La Naci?n del 18 de enero de 2018


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