Gobierno m?s fuerte, para promover crecimiento y equidad
Sexto de una serie de art?culos osbre la necesidad de cambiar el modelo econ?mico publicados en La Rep?blica

Para disponer de m?s bienes y servicios ?necesitamos un gobierno fuerte y eficiente. El crecimiento de la producci?n depende de los factores productivos y de la eficiencia en su uso. El gobierno es una instituci?n de enorme influencia en los resultados de la vida humana. Por una parte, el uso de ?capital, trabajo y recursos naturales para su funcionamiento (que los adquiere v?a imperio y no por un acuerdo voluntario de partes), ?hace que esos factores no est?n disponibles para producir otros bienes y servicios que los consumidores demandan. Y por otro lado, el gobierno ?produce bienes p?blicos (pol?ticas p?blicas, cambio institucional, seguridad, justicia, educaci?n, salud, infraestructura, servicios sociales) que ?responden a necesidades de los ciudadanos o ?afectan la eficiencia de la producci?n privada. Las maneras en que ?el gobierno adquiere sus recursos (la estructura impositiva) y los usa (la estructura del gasto p?blico) afectan ?necesariamente la producci?n y distribuci?n de los bienes ?y por ende la pobreza, la desigualdad y el bienestar.

Hemos visto que la carencia de capital humano deteriora la eficiencia de la producci?n y la equidad en nuestros d?as. Tambi?n esa baja disponibilidad de capital humano limita la eficiencia del gobierno.

La crisis de inicios de los ochenta se dio con un d?ficit del sector p?blico en 1981 del 19,1%, ?con ?deudas externa e interna de 120% y 36% respectivamente, datos todos con relaci?n al PIB. Este insostenible desequilibrio proced?a de una producci?n desacelerada por agotamiento de las oportunidades productivas protegidas, de un gasto desbordado y de las debilidades tributarias del modelo de sustituci?n de importaciones.

Para salir de la crisis, afrontar sus graves costos sociales y econ?micos y volver a crecer era imprescindible estabilizar la econom?a que adem?s sufr?a un muy fuerte desbalance en sus pagos internacionales (un d?ficit en cuenta corriente del 15% del PIB). Y se dur? muchos a?os en ese proceso. Para lograr mejorar las finanzas p?blicas fue imprescindible en los noventas disminuir el empleo del sector p?blico.

Con ese fin y dadas las caracter?sticas de moderaci?n, tolerancia y comedimiento en nuestras decisiones pol?ticas, se recurri? a un sistema voluntario de abandono del empleo p?blico, dando incentivos a los funcionarios que renunciaran. Pero claro, renunciaron quienes estimaron que encontrar?an f?cilmente empleo privado, por lo que no solo se redujo el n?mero sino tambi?n la calidad media de la burocracia. Se ?descrem??. A la vez se redujeron considerablemente y por un tiempo prolongado los programas de capacitaci?n de los servidores p?blicos. Probablemente esta era la mejor alternativa posible. Pero se dio cuando el cambio hacia m?s mercado requer?a un gobierno peque?o pero m?s fuerte y mejor preparado para contribuir a la eficiencia y a la equidad. Es necesario solventar esa carencia.

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