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Ante su futuro económico, los grandes países emergentes están optimistas: China, India, Brasil, Rusia.


Al contrario, Estados Unidos y Europa están pesimistas


Costa Rica desde la II postguerra tenía mayor crecimiento que el promedio de América Latina, menor inflación y menor déficit fiscal. Ahora tenemos el mayor déficit, mayor inflación y menor crecimiento que el promedio de nuestra región.


Es hora de pensar en grande y en serio y dejar pequeñeces y cortos plazos de lado.

 

Podemos coincidir en que sectores queremos que se desarrollen, en que se comparta  el crecimiento, en las características que deseamos para nuestra economía, pero lo difícil es coincidir en el cómo.


Conocemos nuestras carencias: seguridad ciudadana, calidad educativa generalizada, infraestructura, agilidad en los servicios públicos y las actividades de regulación, planificación urbana eficiente, formación y evaluación profesional de los servidores públicos, disposición ambientalmente correcta de nuestros desechos de todo tipo...


Sabemos que requerimos controlar la inflación, aumentar la competitividad,  justicia pronta y cumplida, reducir la tramitología y el exceso de requisitos y permisos, disminuir el déficit fiscal, hacer más atractivas nuestras exportaciones y nuestros servicios.


No ignoramos que el mundo hoy no nos sonríe como ayer. Los países desarrollados que son nuestros principales mercados crecerán menos el año entrante, no somos exportadores a China, Brasil, Rusia y la India que son los que si crecerán más.


Y nos cuesta mucho ponernos de acuerdo....


¿Será hora de discutir un simple aumento de impuestos, o más bien es una vez más tiempo de ser previsores y acordar los lineamientos de una política integradora de reducción de gastos públicos, trámites, y tasas de interés, aumento y generalización de algunos impuestos y del gasto en seguridad, infraestructura y educación, de eliminación y simplificación radical de trabas y procedimientos, de descentralización efectiva y aplicación moderna de la planificación urbana?


¿Será posible que la Asamblea Legislativa, el Poder Ejecutivo, el Banco Central, los partidos políticos, los medios de comunicación y las organizaciones de empresarios y trabajadores acometan esta tarea? 


¿Podrá el gobierno asumir el liderazgo en una misión de esta envergadura, y podrán los demás actores asumir sus responsabilidades sin caer en pequeñeces ni detalles, sino con dedicación a un acuerdo de grandes líneas que luego sea implementado por los diversos entes según sus responsabilidades y monitoreado por una comisión que represente a todos?


El siguiente artículo de The Economist debería llamarnos a la reflexión y a la acción. 

 

 

“HOPE” is one of the most overused words in public life, up there with “change”. Yet it matters enormously
The redistribution of hope
www.economist.com
“HOPE” is one of the most overused words in public life, up there with “change”. Yet it matters enormously